Sistema Cuerpo Profundo

Creo que el mejor regalo que puedo recibir de alguien es que me vea, que me escuche, que me entienda y que me toque

El mejor regalo que puedo dar es ver, escuchar, entender y tocar a la otra persona

Cuando se ha hecho esto siento que se ha hecho contacto

Virginia Satir (Psicoterapeuta, pionera en enfoque de terapia familiar)

 

A través de la recuperación de una danza afectiva despertamos vivencias inspiradoras, creativas que nos restauran y armonizan; que nos devuelve un sentido de pertenencia y nuestra capacidad de ser.

Siempre busco trasmitir en mis clases que No son los pasos lo que nos llevan a la comunicación. No son los movimientos aprendidos de memoria los que nos conecta con la otra persona.

Es el contacto, es percibir, es escuchar nuestro cuerpo y a la persona con la que estamos bailando.

Mi sistema de enseñanza va encaminado al desarrollo de esa sensibilidad más que a una danza mecanizada. Busco manifestar sentimientos y emociones a través de la expresión genuina y orgánica de nuestro cuerpo.

Con Cuerpo Profundo despertamos nuestra sensibilidad y percepción, activando el movimiento hacia un sentimiento empático y afectivo.

En la actitud de no escuchar, de no mirar, de no tocar al otro, nos ignoramos a nosotros mismos y perdemos la experiencia gozosa de compartir y descubrirnos a través del otro.   

El movimiento que surge del sentir es entrañable y nos lleva a danzar la vida…

Valesa R.