Cuando el gozo nos invade, la piel se llena de inspiración, la creatividad estalla, y nuestro cuerpo vuelve a respirar…

En Cuerpo Profundo cultivamos
estar relajados y abiertos.
Atentos, al diálogo sutil de nuestro cuerpo
para que cada poro perciba y sienta con intensidad.
Escuela Valesa Rivera