La sutileza del Tango

Una experiencia que deja huella

El tango es el arte de la sutileza, sensualidad y elegancia que requiere poner en práctica la sensibilidad e intuición para vivirlo; cada movimiento se vuelve una experiencia viva y cobra sentido si es continuidad del otro. Cuando se baila con entrega es una sensación que nunca se olvida y deja huella para siempre…

 

Lo sublime del Tango

Se ha entendido poco el sentido de la danza del tango. Como ya he mencionado en los artículos anteriores, no es para demostrar la velocidad y destreza gimnástica o deportiva. Se trata del cultivo de la sensibilidad para captar y trasmitir gestos corporales casi imperceptibles; movimientos invisibles que acarician, dejando un enigma de sensaciones. ¿Y cómo tocar lo que no se ve, hacer un ritmo que no se oye, decir lo que no se puede decir con palabras…?

Mi sistema de enseñanza Cuerpo Profundo busca llevarte a vivir la íntima experiencia del tango y la esencia de su lenguaje, que inspira a expandir lo que sentimos para danzar la vida; movimientos que se abren a la inspiración y creatividad al descubrirse y ser descubierto a través del lenguaje corporal en comunión con el otro.

Lejos de aspirar al baile prestablecido y coreográfico, lo sublime del tango es el arte del encuentro y la improvisación: el gesto abierto, la cadencia de la música, la poesía del cuerpo y el movimiento, lo inefable y anhelos que se comparten sin palabras en contacto y proximidad.

 

 

 

 Enigmas del Tango

Su sentido, claves y secretos que son difíciles de interpretar a simple vista

 

El arte del encuentro 

y la improvisación

 

Seguir y fluir con que lo que está ocurriendo,

buscar lo que uno en encuentra,

retener el momento…

Soltar para vivir con desafío “la experiencia irrepetible”…

 

¿Cual es el momento del encuentro y como reconocerlo?

Todo el baile está pleno de momentos que hacen al tango: al prepararse, en las miradas, al acercarse para el abrazo, cuando se da el primer paso, inclusive cuando la pareja se despide… Cada gesto es parte de la danza.

El arte del encuentro son los detalles, los tiempos, las intenciones que crean ese momento indescriptible: la experiencia irrepetible de una danza sublime que deja huella. Donde dos se reconocen con el placer de estar y explorar, permitiéndose recibir y ser recibido; siendo espontáneos y genuinos al expresar su ritmo propio. Descubriendo y creando juntos cada momento, hasta volverse uno aunque sea por instante…

 

Cualidades para el arte del tango: 

Ser perceptivo y natural 

estar plantado y presente

saber escuchar

disfrutar sin prisa para tomar el momento oportuno.

 

El tango pierde su esencia si se vuelve evidente o premeditado.

“La sensualidad es la antítesis de la brutalidad y lo grotesco…” El tango es ritual de lo sutil y de la pertinencia con algo de misterio pero entregado a sentir hasta el final; en sus movimientos uno se siente recibido y acogido pero en libertad…. Ser natural e impredecible sin acudir a la rutina conocida son de las cualidades más preciadas de esta danza; tejiendo así sus movimientos a cada instante. 

 

Los movimientos del tango están unidos por la piel, la caricia y cercanía. 

Los pasos de memoria no hacen a la expresión del tango; no son los que mueven las emociones. En el abrazo es donde comienza lo sublime de esta danza. De nada vale una técnica perfecta si los sentimientos y conexión se pierden. El tango trasciende cuando los sentimientos afloran: cada movimiento se vuelve una experiencia viva y cobra sentido si es continuidad del otro. Cuando se baila tango con entrega es una sensación que nunca se olvida y deja huella para siempre. Un verdadero tanguero es intuitivo, apasionado que se deja tocar por la intensidad del encuentro…

 

El tango es encuentro irrepetible de sustancia inesperada. 

Un misterio de factores que no podemos controlar y el encuentro llega de la manera más impredecible… Muchas veces no sucede lo que se esperaba y es parte de lo que hay que aprender a disfrutar: seguir y fluir con lo que está ocurriendo. El tango es una danza de encuentros y desencuentro como la vida. El que busca encuentra, pero hay que buscar desde otra visión: “abierto a la sorpresa” sin pretender… solo perceptivo y presente a lo qué pasa en el momento… buscando lo que uno encuentra abierto a lo que puede surgir, sin expectativas. Acercarse antes o después será inoportuno. El bailarín de tango es un buscador de la experiencia irrepetible, viviendo cada paso como la único, el último, la primero.

 

El momento decisivo. 

Todos tenemos miedo de expresar lo que sentimos o de hacer el ridículo pero este es el primer reto a vencer. Cuando se presenta el momento decisivo hay que saberlo tomar, dejar los miedos y entregarse. “Atreverse” siempre será el primer paso para bailar tango, así como en casi todos los retos que tenemos en nuestra vida. Hay que soltar para vivir con desafío la experiencia irrepetible.

 

Retener el momento.

Una de las profundas artes que nos enseña el tango: vivir con aplomo sin el ansia de llegar pero tomando sin titubeos el momento decisivo. Sensible a captar el ritmo propio como del otro para la pausa o el movimiento. El tango tiene sus momentos de quietud y silencios. La pausa crea suspenso y es el lugar donde se vive lo sublime del tango. Si te mueves sin cesar no percibes, tampoco guardas energía para crear una danza magnética. Hay que tomarse el tiempo para prestar atención a los detalles, retener la espera guardando algo de misterio; haciendo sentir qué hay algo más por descubrir… deleitando el momento en vez de apresurar la conclusión y llegado el momento de la osadía, envolver el espacio con la cadencia de la entrega.

 

El tango se APRENDE “escuchando el cuerpo del otro”.

Mas allá de las palabras, el cuerpo no miente. los secretos de este lenguaje corporal se descubre “escuchando el cuerpo del otro” una frase muy conocida en las milongas de buenos aires. Lejos de aspirar al baile preestablecido o coreográfico, la pasión de bailar tango es el arte del encuentro y la improvisación; el gesto, la música, las miradas, lo inefable; anhelos sin palabras que se comparten y se comunica en contacto y proximidad.

 

El desencuentro

los errores y mitos más comunes cuando se baila tango. 

 

 

El mito más común. Una idea típica es pensar que aburres a la pareja de baile si no tienes una gran colección de pasos. Uno puede simplemente caminar la música, compartiendo el diálogo lúdico con el otro, descubriendo los matices de cada momento siendo espontáneo. Eso hace más interesante, original y fresco cuando se baila. Y el otro agradece ser parte del juego creativo y de intercambio que se va ampliando entre los dos.

 

Hasta la perfección cansa… Si buscamos la danza perfecta será frustrante ya que no existe lo perfecto pero si lo sublime. El tango no busca la perfección si no el diálogo poético del encuentro.

 

El ego flotante. Una de las peores actitudes que puede tener un bailarín es ser indiferente con el otro intentando ponerse por encima o en el otro extremo ser impertinente y ansioso por conseguir lo que quiere, buscando llamar la atención con grotescos movimientos para que lo vean.

 

La distracción, ausencia de uno mismo.La desconexión y desencuentro con el otro es el destiempo, la prisa, el olvido del presente y la ausencia de uno mismo…

 

 

El tango como filosofía de vida

Lo que he aprendido bailando tango lo he podido llevar a mi cotidiano con mayor intensidad y goce… Aprendí a tomar mi tiempo y a fluir con lo inesperado… 

 

 

El tango tal vez es la experiencia que estás buscando: un espacio de placer que te renueva para descubrirte y reinventarte en una expresión creativa e inspiradora para la vida, que te lleva desenvolverte con fluidez y libertad para hacer lo que más deseas...

Valesa R.


Experiencias y testimonios

-“Ver qué hay otras éticas y otros modos de existir que tienen que ver mucho más con dejar que la vida sea…. quizá es un movimiento en donde permitirse crear, al menos crearse a sí mismo, es todo un ejercicio de placer. aparecer y darse un espacio para compartir, un viaje de exploración introspectivo que permite bailar, pero también vincularse con los otros. Método Cuerpo Profundo pues que en lo cotidiano aparece con toda su potencia…” Alejandro A (Ciudad de México 2019)

-“Gracias por enseñarme una consciencia de mi cuerpo y de cómo acercarme a otro ser con ritmo y confianza.”Arturo Hernández (Ciudad de México 2016)

“Valesa me enseñó la esencia del tango, esa partecita tan profunda que no conocía de mí mismo.” Edgar Sevilla (Ciudad de México 2014)

“Las clases con Valesa, ha significado una conexión amorosa con mi cuerpo. Con ella aprendí a expresar la música y la danza y descubrí mundos más sutiles y poéticos”. Pedro Talavera (Tepoztlán, Morelos 2013)

-“Valesa condensa en frases ideas trascendentes, que nos vagan sueltas y que ella logra atraerlas para convertirlas en movimiento. Recuerdo una ocasión en que dijo: cada paso del tango es el primero y el último y por tanto es único. Como un algo de filosofía del tango, que dan también cobertura a otras caras de la tarea de vivir.” (Germán Palma Moreno 2012)

Otros testimonios… https://valesarivera.com/testimonios/